Perder un diente —sea por caries avanzada, traumatismo o enfermedad periodontal— es algo que afecta tanto a la función masticatoria como a la autoestima. Los implantes dentales son hoy la solución más predecible y duradera para reemplazar dientes perdidos.
Un implante es un tornillo de titanio que se coloca dentro del hueso de la mandíbula o el maxilar para hacer las veces de raíz artificial. Sobre ese tornillo se coloca una corona cerámica que imita en forma, color y función al diente natural.
El titanio es un material biocompatible: el cuerpo lo acepta y el hueso crece alrededor del implante en un proceso llamado osteointegración, que suele durar entre 3 y 6 meses.
La única condición indispensable es tener suficiente hueso donde colocar el implante. Si el hueso se ha reabsorbido con el tiempo —algo habitual cuando el diente falta desde hace años— es posible regenerarlo antes del implante mediante técnicas de injerto óseo.
Todo empieza con un TAC dental 3D (CBCT) que nos permite medir el hueso con precisión milimétrica y planificar la posición exacta del implante en el ordenador. El resultado es una guía quirúrgica impresa en 3D que garantiza que la cirugía sea exactamente como la planificamos.
La cirugía se realiza bajo anestesia local y dura entre 30 y 60 minutos por implante. En muchos casos colocamos un provisional estético el mismo día para que no salgas de la clínica sin diente.
La molestia postoperatoria es mínima y se controla bien con analgésicos comunes. La mayoría de nuestros pacientes vuelven al trabajo al día siguiente.
Durante los siguientes 3 a 6 meses el hueso se fusiona con el titanio. En este periodo llevamos controles periódicos para verificar que todo evoluciona correctamente.
Una vez confirmada la osteointegración, tomamos impresiones digitales para fabricar la corona cerámica definitiva. Esta corona se diseña para que tenga el mismo color y forma que tus dientes naturales.
Con una higiene adecuada y revisiones periódicas, un implante bien colocado puede durar toda la vida. Los estudios a 20 años muestran tasas de supervivencia superiores al 95%.
Lo que sí puede necesitar reposición con el tiempo es la corona (la parte cerámica visible), aunque suele durar 15-20 años sin problemas.
Un implante bien integrado aguanta la misma función que un diente natural: masticar, hablar, sonreír. Sin embargo, hay que tener en cuenta que:
Si estás valorando un implante y quieres saber si eres candidato, te ofrecemos un diagnóstico gratuito. Analizamos tu TAC, te explicamos el plan y te damos un presupuesto detallado sin ningún compromiso.
Estás viendo una demo personalizada de cómo quedaría la web de tu clínica si la hacemos juntos.
En la web real utilizariamos tu marca real:
Esta página es una propuesta comercial, no una web real de ninguna clínica.
Esta página es una demostración de cómo podría quedar tu web si trabajamos juntos. Los formularios, el WhatsApp y los datos de contacto son ficticios y no están activos.
Si quieres que creemos tu web real, escríbenos y lo hacemos.