Uno de los errores más frecuentes que vemos en consulta es pensar que los dientes de leche «no importan tanto» porque van a caerse. Nada más lejos de la realidad: los dientes temporales son fundamentales para masticar, hablar, mantener el espacio para los dientes definitivos y para la autoestima del niño.
Antes de que salga el primer diente. En los primeros meses de vida, limpia las encías del bebé con una gasa húmeda o un dedal de silicona después de cada toma. Esto elimina los restos de leche y acostumbra al bebé al contacto en la boca.
Cuando aparezca el primer diente —normalmente entre los 6 y los 12 meses— es el momento de empezar con el cepillo.
Usa un cepillo de cabezal muy pequeño (talla 0) y una cantidad de pasta con flúor del tamaño de un grano de arroz (1000 ppm). A esta edad eres tú quien cepilla: los niños no tienen la motricidad fina para hacerlo solos.
La cantidad de pasta sube al tamaño de un guisante. El niño puede intentar cepillarse solo, pero siempre con supervisión y repaso de un adulto. Es la edad en que aparecen más caries si no se supervisa la higiene.
Los dientes definitivos van erupcionando. En este periodo coexisten dientes de leche y definitivos, con morfologías muy distintas. Asegúrate de que el niño llega bien a todas las zonas. El hilo dental o los cepillos interdentales se vuelven importantes aquí.
Un truco que funciona: usa pastillas reveladoras de placa una vez a la semana. Tiñen las zonas donde queda placa bacteriana y ayudan al niño a ver exactamente dónde necesita mejorar.
La Academia Americana de Odontopediatría recomienda que la primera visita sea al año de vida o cuando salga el primer diente. En nuestra clínica esta primera visita es completamente gratuita y sirve para:
Cuanto antes empiece el niño a venir al dentista, más fácil es que asocie la consulta a algo positivo y no a algo que da miedo.
Las fisuras de los molares son zonas muy susceptibles a la caries porque son difíciles de limpiar. Los selladores de fisuras son una resina que se aplica sobre la superficie del molar para cerrar esas zonas y prevenir la entrada de bacterias.
Es un procedimiento totalmente indoloro, sin necesidad de anestesia, que puede evitar muchas caries en el futuro.
El flúor es el mineral más eficaz para prevenir la caries. Lo encontramos en la pasta dental, en el agua del grifo (en muchos municipios) y en los barnices y geles que aplicamos en la consulta.
La clave es no pasarse: el exceso de flúor durante la formación de los dientes puede provocar fluorosis (manchas blancas). Por eso las dosis de pasta dental por edades son importantes y conviene no dejar que los niños pequeños se la traguen.
Si tienes dudas sobre la higiene de tu hijo o quieres una revisión preventiva, recuerda que en nuestra clínica la primera visita infantil es siempre gratuita. Llámanos o reserva cita online.
Estás viendo una demo personalizada de cómo quedaría la web de tu clínica si la hacemos juntos.
En la web real utilizariamos tu marca real:
Esta página es una propuesta comercial, no una web real de ninguna clínica.
Esta página es una demostración de cómo podría quedar tu web si trabajamos juntos. Los formularios, el WhatsApp y los datos de contacto son ficticios y no están activos.
Si quieres que creemos tu web real, escríbenos y lo hacemos.